Javier Milei viajará el próximo 17 de enero a Asunción, Paraguay, para asistir a la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), un entendimiento alcanzado tras más de dos décadas de negociaciones. La participación del mandatario fue confirmada por fuentes de la Casa Rosada.

El acuerdo involucra a los cuatro países miembros del Mercosur y al bloque europeo. Si bien fue anunciado formalmente en 2019, hasta el momento no logró completar el proceso de ratificación en los parlamentos nacionales ni su implementación plena. 

Se trata de uno de los tratados comerciales más relevantes de la región, con potencial impacto sobre sectores productivos, exportaciones e inversiones, aunque sus efectos concretos dependerán de definiciones políticas y condiciones de mercado, consignó el diario "Ámbito".

En el gobierno libertario explicaron que la presencia de Milei en la ceremonia apunta a reforzar el posicionamiento internacional de la Argentina y a profundizar el vínculo estratégico con la Unión Europea. El viaje se da en un contexto marcado por tensiones diplomáticas con Brasil, socio central dentro del Mercosur, que han condicionado el clima político del bloque en los últimos meses.

El oficialismo prioriza la reforma

Pese a la magnitud del tratado, la administración libertaria resolvió no avanzar de inmediato con su tratamiento en el Congreso nacional. Fuentes oficiales indicaron que durante las sesiones extraordinarias previstas para febrero el foco estará puesto en la reforma laboral, considerada prioritaria dentro de la agenda legislativa del oficialismo.

La postergación del debate sobre el acuerdo con la Unión Europea responde, según el Gobierno, a una evaluación de prioridades para el inicio del año político. En la Casa Rosada sostienen que se trata de una iniciativa compleja, cuya aprobación también depende de instancias legislativas externas, y que no tendría efectos inmediatos, lo que podría interferir con la discusión de reformas internas consideradas urgentes, según publicó Ámbito.

La decisión generó inquietud en sectores de la oposición y de la sociedad civil. Algunos analistas advierten que avanzar en la ratificación del tratado podría haber contribuido a construir consensos más amplios sobre la inserción internacional del país y a fortalecer la previsibilidad para el comercio exterior y la inversión.

En contraste, la reforma laboral concentra la atención del oficialismo. El proyecto propone modificaciones de fondo en la regulación del empleo y en las relaciones laborales.

Desde el Ejecutivo aclararon que la demora en el tratamiento del acuerdo Mercosur-Unión Europea no implica un abandono del compromiso asumido. Aseguran que, una vez avanzadas las discusiones sobre los temas prioritarios, se retomará el camino hacia la presentación del proyecto de ratificación en el Congreso.